No te preparo para aprobar un assessment. Te acompaño para que llegues siendo el directivo que ese puesto necesita, y para que se vea.
En las multinacionales, el paso a dirección suele pasar por un assessment center: un proceso de entrevistas por competencias, role-plays, casos de negocio y pruebas psicométricas en el que se observa cómo piensas, decides y te relacionas bajo presión. He acompañado a directivos que hoy ocupan las posiciones para las que se prepararon, y casi siempre llegan con alguna de estas situaciones:
El puesto se publica en semanas, el proceso tiene varias fases y una de ellas es eliminatoria. Necesitas un plan, no solo buena voluntad.
Sabes de qué hablar cuando se trata de tus resultados. Lo que genera tensión es improvisar ante una situación difícil con alguien observándote.
Tu trabajo habla por ti en el día a día. En un assessment hay que hacerlo visible en pocas horas, sin dejar de ser tú.
Los evaluadores de un assessment center están entrenados para buscar conducta coherente. Una respuesta perfecta pero impostada se nota, y además no se sostiene una vez en el puesto. Por eso el trabajo no consiste en aprender qué decir, sino en desarrollar al directivo que ya eres:
No se trata de acertar todas las preguntas, sino de transmitir la presencia ejecutiva que el puesto exige: criterio, calma y claridad cuando la conversación se complica.
Trabajamos cómo gestionas tus emociones y tus decisiones bajo presión, para que respondas con creatividad en lugar de reaccionar en automático, con el Leadership Circle Profile® como referencia.
Con evaluaciones de personalidad entiendes tu estilo, reconoces tus áreas de mejora con honestidad y llegas con un plan para trabajarlas. Eso es lo que distingue a un directivo maduro.
A lo largo del proceso desarrollamos, entre otras, estas capacidades:
Entendemos el puesto, el marco de competencias de tu organización y cada fase del proceso. Y tu punto de partida: tu estilo, tus fortalezas y lo que hoy te frena.
Seleccionamos y trabajamos tus logros reales para cada competencia. Es la base de la entrevista por competencias y de los ejercicios escritos de autorreflexión.
Role-plays, preguntas incómodas, situaciones y casos difíciles, el caso de negocio y la entrevista grabada ante cámara. Practicamos hasta que deja de ser una amenaza.
Después de cada simulación analizamos qué ocurrió por dentro, no solo qué dijiste: cómo decides, cuándo reaccionas y cómo encontrar una respuesta más creativa.
Trabajamos tu perfil de personalidad para que puedas comentar tus resultados con naturalidad en la sesión de reflexión, y presentar tus áreas de mejora junto con un plan.
Cómo gestionar la energía durante una jornada exigente, recuperarte entre ejercicios y llegar a la entrevista final con el panel con la misma claridad que al principio.
Cada organización diseña el suyo, a menudo con una consultora externa, pero estos son los ejercicios más habituales y lo que suele observarse en cada uno. Si quieres profundizar, lee la guía completa para prepararte.
Ejemplos reales de tu trayectoria, contrastados con el marco de competencias del puesto.
Una conversación difícil simulada (con un colaborador, un cliente o un par) para observar cómo influyes, escuchas y gestionas la tensión.
Analizar una situación, tomar decisiones y presentarlas con criterio estratégico, a menudo con poco tiempo.
Cuestionarios de personalidad y razonamiento. No hay respuestas correctas: lo que cuenta es la coherencia.
Preguntas sobre tus logros, aprendizajes y estilo de liderazgo, respondidas por escrito antes o durante el proceso.
Preguntas en vídeo sin nadie al otro lado. Exige presencia ante la cámara.
Una conversación final sobre tus resultados, donde se valora tu autoconocimiento y tu apertura al feedback.
En muchos procesos, la fase final tras superar el assessment.
Unos 6 meses
Lo ideal cuando te preparas para tu próximo salto con margen. Permite trabajar en profundidad tu presencia, tu estilo y tus áreas de mejora, y llegar al proceso con el cambio ya consolidado.
Mínimo 8 semanas
Cuando la oportunidad ya está en el calendario. Sesiones más frecuentes y un plan diseñado a medida de las fases y fechas de tu proceso.
Sesiones online o presenciales en Barcelona, en español, inglés o catalán. Trabajo de forma individual con cada directivo, con total confidencialidad.
No. Las pruebas de personalidad no tienen respuestas correctas, y tratar de adivinar lo que se espera suele restar coherencia. Lo que sí hacemos es que conozcas bien tu perfil, te familiarices con el formato y sepas hablar de tus resultados con honestidad.
Lo ideal es unos 6 meses, sobre todo si te preparas para tu próximo salto sin una fecha cerrada. Si el proceso ya está convocado, trabajo con un mínimo de 8 semanas en formato intensivo.
Sí. El punto de partida es el puesto concreto, su marco de competencias y las fases del proceso. Todo lo que practicamos está alineado con lo que tu organización va a evaluar.
Una preparación de entrevistas te ayuda a responder mejor. Este proceso te ayuda a liderar mejor: presencia ejecutiva, gestión emocional, influencia y pensamiento estratégico. Lo trabajamos con el assessment como horizonte, pero se queda contigo en el nuevo puesto.
No. Trabajo de forma individual con cada directivo, bajo el código ético de la International Coaching Federation (ICF), y lo que hablamos es confidencial.
Mayoritariamente online, con directivos de multinacionales en distintos países. También presenciales en Barcelona. En español, inglés o catalán.
Cuéntame en qué punto estás, qué puesto y qué plazos. Si encajamos, te propongo cómo trabajarlo.
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